miércoles, 5 de junio de 2013

México SA


Carlos Fernández-Vega
 
Aunque parezca increíble, otra empresa mexicana ha pasado a ser propiedad de una trasnacional, y el mismo un grupo empresarial autóctono por enésima ocasión se le escapa al fisco por tratarse de una operación de compra-venta realizada en el mercado mexicano de valores, el cual, para esos efectos, está libre de cualquier gravamen.
Aunque el anuncio oficial se hizo público desde junio del año pasado, sólo hasta ayer se concretó la compra-venta de acciones del Grupo Modelo por parte de la cervecera belga Anheuser-Busch InBev. Por las gracias de la ley fiscal y las artes del mercado bursátil, la parte vendedora, la mexicana, se ahorrará el pago de aproximadamente 5 mil 400 millones de dólares, un monto que supera la captación alcanzada por el recientemente concluido programa Ponte al Corriente, que en febrero pasado puso en marcha el presidente Enrique Peña Nieto, por medio del Sistema de Administración Tributaria (SAT).
Así de simple y de sencillo: unos se truenan los dedos para exprimir las piedras y tener con qué pagar al fisco, mientras otros lo evaden legalmente, y en proporciones fantásticas (recuérdese el reciente caso, que no el único, de Televisa a quien le quitaron la molestia de pagar 3 mil millones de pesos en impuestos). Y después la autoridad se queja de que las cuentas no salen, que la captación fiscal desciende y que no alcanza para sufragar el ritmo de vida de la cada vez monárquica clase política mexicana.
La historia es la siguiente (La Jornada, Juan Antonio Zúñiga): al término de una absorción que se prolongó por espacio de un año, el Grupo Modelo, el mayor productor y distribuidor de cerveza en México, pasó a poder del gigante Anheuser-Busch InBev, el cual detenta 95 por ciento de sus acciones. La operación, iniciada mediante un comunicado dado a conocer a mediados de junio de 2012, culminará formalmente el próximo 4 de junio, cuando se liquide la compra de 45 por ciento de las acciones de Modelo que no estaban en poder de AB InBev, las cuales fueron adquiridas a través de un oferta pública de adquisición comenzada al inicio de mayo reciente.
Durante ese mes se compraron mil 966 millones 744 mil 40 acciones, que representan 45 por ciento del capital social de la ex empresa mexicana, a un precio de 9.15 dólares cada una, en una operación que dejará unos 17 mil 995.7 millones de dólares a los ex propietarios de esos títulos. Una vez concluida, ésta será la mayor transacción realizada en las historia de más de un siglo de la Bolsa Mexicana de Valores y estará libre de impuestos. Para el 5 por ciento restante de las acciones se abrirá un periodo de 25 meses para que sus propietarios las vendan a AB InBev que ofrece pagar 9.15 dólares por título.
Esa es la historia del México equitativo. A la memoria rápidamente acuden tres hechos similares: la compra-venta de Banamex en 2001 (12 mil 500 millones de dólares), la de Bancomer en 2004 (4 mil 100 millones de billetes verdes), y la de Femsa (división cervecera, por cerca de 7 mil millones). Los adquirentes fueron Citigroup y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, respectivamente, que se quedaron con la rebanada más gruesa del otrora sistema bancario mexicano. Los vendedores (Roberto Hernández, Alfredo Harp Helú, Lorenzo Zambrano, entre otros, por lo que hace a la primera de las instituciones citadas; Eugenio Garza Lagüera y sus muchachos de Monterrey, por la segunda) dejaron de pagar impuestos por algo así de 3 mil 750 y mil 230 millones de dólares, en cada caso. Los de Femsa ni de lejos pasaron al SAT para dejar sus poco más de 2 mil millones de dólares en impuestos
Entonces, sólo en esas cuatro operaciones de compra-venta (Grupo Modelo, Femsa, Banamex y Bancomer), vía Bolsa Mexicana de Valores, el erario nacional dejó de captar cerca de 13 mil millones de dólares, un monto que bien pudo aprovecharse para el desarrollo educativo y tecnológico del país, o cuando menos para construir una refinería de muy buen tamaño y capacidad, y así reducir la creciente dependencia de combustibles importados.
Pero no, porque como diría el clásico: en esta granja muy pocos animales importan más que otros, y por una casualidad de la vida en esta operación de compra-venta de Grupo Modelo aparece no sólo la mujer más rica de México (por lo visto es fácilmente explicable por qué lo es), sino una de las beneficiarias de la venta de Banamex, en 2001, libre de impuestos. Y esta señora no es otra que María Asunción Arámburuzavala.
Y como por arte de magia, también, ahora la trasnacional belga Anheuser-Busch InBev hereda de Grupo Modelo todas las facilidades (llamémoslas así) tributarias que gozaban su ex propietarios mexicanos, entre otras la de la consolidación fiscal, algo que ni de lejos pueden solicitar los mexicanos que a duras penas, y al borde de un ataque de nervios, pudieron ingresar al programa Ponte al Corriente y pagar, así sea parcialmente, sus adeudos con el SAT.
Entre los alegres mexicanos que gozan de la exención fiscal por la compra-venta descrita, figuran Carlos Fernández González, hasta ayer, cuando menos, presidente del consejo de administración del Grupo Modelo, cuñado de la citada señora Arámburuzavala y accionista de Televisa. Otro que dobletea, fiscalmente hablando, es Alfonso de Angoitia Noriega, accionista de esta cervecera y –por otra casualidad de la vida– vicepresidente Ejecutivo y miembro del Consejo de Administración y del Comité Ejecutivo de Grupo Televisa.
Entre los ganadores aparece (consejero propietario patrimonial) el ilustre Jaime Serra Puche, ex secretario de Comercio en tiempos de Salinas de Gortari (negociador del TLCAN) y efímero ex titular de Hacienda en tiempos de Ernesto Zedillo. Parece que a él también le toca algo del beneficio fiscal y otras menudencias. Otro que con el tiempo logró dobletear magia fiscal es Valentín Díez Morodo, ex accionista de Banamex, en tiempos de Roberto Hernández, y ahora vendedor de sus títulos en Grupo Modelo.
Y para qué seguirle, si siempre son los mismos. Sirva de botana que entre los consejeros propietarios patrimoniales del Grupo Modelo aparecen Alberto Mulas Alonso, quien tuvo la dicha de ser el director de Activos Corporativos del Fobaproa, y Marcos Achar Levy, director de Grupo Comex y promotor de la inenarrable Josefina Vázquez Mota.
Entonces, mexicanos cerveceros, ¿quién, pues, osa decir que el modelo económico mexicano no sirve? Se nota que los quejosos son los que están totalmente fuera del circuito.
Las rebanadas del pastel
El presunto líder panista Gustavo Madero asegura que el Pacto por México está en peligro todos los días. Bueno, es cuestión de acomodar las palabras, porque lo cierto es que los mexicanos, todos los días, están en peligro por el pacto.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Geografía de la represión y la resistencia

Francisco López Bárcenas
 
 
Amenazas a Pedro Martínez y su familia, de la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán, por su participación en la lucha contra la minería en José del Progreso; agresiones a mano armada contra Celestino Bartolo Terán y amenazas a su hija Sara Bartolo, en el istmo de Tehuantepec, por su participación en la lucha contra las empresas eólicas; ejecución de Félix Martínez Santiago, líder de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos (OPIZ), ocurrido este 15 de mayo en la comunidad de Tierra Blanca, San Vicente Loxicha, todos en el estado de Oaxaca; amenazas de muerte a la abogada Estela Ángeles Mondragón, por defender comunidades rarámuris de la invasión de sus tierras por ganaderos, en el estado de Chihuahua; desaparición de Teodulfo Torres Soriano El Tío desde el 24 de marzo, en el Distrito Federal; son casos que configuran parte de la geografía de la represión en este México. No son los únicos, pero muestran que no se trata de un fenómeno aislado, sino de una respuesta sistemática a la resistencia de los pueblos contra el despojo o la imposición, que se extiende por todo el territorio mexicano.
Las formas de lucha son múltiples. Normalmente se estructuran con una mezcla de varios métodos, que dependen de su capacidad de organización, así como de establecer redes que les brinden apoyo. Así, se encuentran desde las típicas acciones de denuncias públicas, marchas y ocupación de edificios públicos, pasando por los juicios legales de diversa índole, hasta la acción directa para defender sus bienes, como ha sucedido en el municipio de Zautla, en la sierra norte de Puebla; el ejido Benito Juárez, en Chihuahua, y Teitipac, en Oaxaca; o a fortalecer su identidad y su relación con el territorio, como los zapotecos de Capulalpan, en Oaxaca, o los wixarika, en San Luis Potosí. Los resultados también son diversos. Aunque en todos los casos se trata de resultados parciales, lo que se ve es que estos dependen de la fuerza de los movilizados más que de la razón de su causa. Existen casos en los que se ha demostrado lo justo de su demanda, pero no han prosperado porque no cuentan con la fuerza suficiente para hacer entender a sus oponentes, o si han obtenido resultados favorables las resoluciones no se pueden ejecutar por las mismas razones anteriores.
Los asuntos en los que no se ha logrado lo que los movimientos se proponen no deben llevar al desanimo, pero tampoco los pequeños triunfos pueden presentarse como logros finales. La lucha contra el despojo es de larga duración y los movimientos tienen que ir aprendiendo a resistir en la lucha misma, sea que ganen o pierdan las batallas, para ganar la guerra. Tejer alianzas y extender el campo de batalla es importante, porque fortalece y permite resolver los problemas cotidianos de la gente. Hace cinco años, cuando este tipo de luchas comenzar a brotar como hongos en tiempos de lluvia pocos creían que se podía derrotar al capital trasnacional, después de un lustro se nota que esa es una utopía posible. En la sierra norte de puebla ya se forman dos presentes que pueden llegar a ser uno; en el istmo y el valle de Oaxaca también ya se crearon organizaciones regionales y seguro que se irán construyendo más. Pero falta mucho para triunfar. Hay que pensar formas novedosas de organización, pero sobre todo el futuro por el que se empeña el esfuerzo. Es necesario dar rostro propio a la resistencia.

sábado, 4 de mayo de 2013


YALÁLAG, la persistencia de la memoria.
Abel Ruíz López.
Es sorprendente cómo Villa Hidalgo Yalálag mantiene vivas diversas prácticas ancestrales, además de leyendas, cantos y sueños. Una notable memoria es la lengua zapoteca la cual lo hablan no sólo los ancianos, sino niños y jóvenes, y adultos la exaltan en las asambleas y en las relaciones comunitarias.
“Nuestra lengua es el código secreto de nuestro pueblo” expresa Joel Aquino Maldonado, director del Centro Cultural de Yalálag, en la primera reunión que tuvo con estudiantes y profesores del Instituto Tecnológico, luego de las acciones previas a la elaboración del Plan de Desarrollo Estratégico Sustentable de Yalálag cuyos responsables son los académicos Marcos Pedro Ramírez López y Roberto Gómez Brena.
Otra de las memorias vivas, sobre todo en los jóvenes, son las artesanías. En los pequeños talleres de huarachería, elaboran adolescentes y jóvenes como verdaderos maestros del curtido, cortes y pulido de las pieles que luego usan para la fabricación de los resistentes y armoniosos huaraches que han distinguido a toda la región. Ni que decir de las bandas de música y las danzas, donde los jóvenes y niños son los protagonistas.
Debido a ello, o quizá por el enigma del tlacoyal (tocado que usa la mujer yalalteca en ocasiones especiales). Yalálag ha cautivado a fotógrafos, pintores, sociólogos y antropólogos, como Julio de la Fuente quien publicara en 1949 Yalálag, una villa zapoteca serrana. Por aquellos años la fotógrafa Lola Álvarez Bravo registra varias escenas entre las que destacan las de un sepelio.
Los orígenes de Yalálag, según fuentes orales y escritas, remontan a los primeros siglos de nuestra era. El asentamiento zapoteca surgió como una avanzada para contener a los mixes. Por los vestigios arqueológicos, aún no explorados, se infiere que Yalálag debió ser una población muy importante antes de la llegada de los españoles. Durante la colonia se trató de borrar toda manifestación indígena, no obstante, los yalaltecos fueron insistentes. De hecho, los poderes nunca les arrebataron la dignidad y la fortaleza de su cultura.
Las fotografías de Yalálag que a continuación aparecen, fueron captadas a raíz de los trabajos previos a la elaboración del Plan de Desarrollo Estratégico Sustentable de Villa Hidalgo Yalálag. De hecho, algunas son las evidencias más inmediatas sobre la realidad de esa población de la Sierra Juárez. Y todos los involucrados fueron muy accesibles y atentos conmigo, y con todos los integrantes del Proyecto Yalálag el cual está avalado por el Instituto Tecnológico de Oaxaca.

sábado, 13 de abril de 2013

viernes, 22 de marzo de 2013


Con la Vara que Mides...

Ing. Miguel Ángel Rodríguez Morales



El modelo por competencias fue impuesto por decisión política en nuestro Instituto y rapidamente implementado por nosotros los docentes; en estos 3 años nos hemos acostumbrado a decir que evaluamos las competencias de nuestros estudiantes, sin deternernos a examinar que el modelo también exige competencias de los docentes.

De acuerdo al proyecto Tuning las competencias del docente tienen una estructura tripartita: Conocimiento del Área de Estudio (el docente interno), Conocimiento Pedagógico (el docente y el estudiante) y Conocimiento de Contenidos Pedagógicos (el docente y el contexto); haciéndose la observación que, en el área de enseñanza de las ciencias, debe ponerse más atención al contexto tecnológico y social, puesto que los ingenieros nos enfocamos a resolver problemas, no a preguntarnos si la solución es conveniente o que efectos tendrá a largo plazo.

¿Qué se espera de nosotros?

  • Conocimiento científico
  • Filosofía personal de la educación de las ciencias
  • Pensamiento crítico
  • Uso de estrategias para medir el aprendizaje de las ciencias
  • Conocimiento de la posición sociológica y política de la escuela
  • Uso de estrategias para integrar la ciencia con la tecnología y la sociedad
  • Ética profesional
  • Uso de herramientas psicológicas para conocer a los estudiantes
  • Facilitación del aprendizaje

Suponemos que si estamos familiarizados con las ideas cientícas del momento podremos presentar el contenido de las materias en una forma coherente, intentando desarrollar en los estudiantes el sentido de curiosidad y asombro, tomando en cuenta las capacidades del alumno para poder elegir las actividades más adecuadads, integrar el conocimiento teórico científico con la tecnología que viven, para que analicen los aspectos científicos que saturan la vida contemporánea, propiciando una actitud abierta a la investigación y prácticas innovativas.



Competencia en epistemología
Construir modelos epistemologicamente competentes sobre las diferentes modelizaciones del estudiante, y sobre las funciones y límites de cada modelo.
Utilizar correctamente los sistemas, aparatos y metodologías técnicos y científicos de su disciplina.
Utilizar adecuadamente criterios de categorización.
Valorar criticamente la validez de cada concepto científico en su momento histórico y su dimensión social.
Diferenciar entre una declaración científica y una no-científica.
Diferenciar entre una posición científica y una dogmática.



Competencia en bibliografía
Utilizar competentemente bibliotecas, libros, revistas, internet, etc.
Analizar criticamente documentos de popularización de las ciencias (publicaciones, libros, documentales, tv, etc.)



Competencia en la didáctica de las ciencias
Análisis de los conceptos científicos de los estudiantes, previos a la enseñanza del tema, y posteriormente para evaluar los cambios conceptuales resultantes
Utilizar los errores del estudiante no para juzgarlo sino para analizar y cambiar sus conceptos
Identificación de los obstáculos didácticos, para definir nuevas estrategias
Construir situaciones didácticas adaptadas del mundo real para el aprendizaje. Por ejemplo, situaciones basadas en problemas o proyectos
Utilización extensiva de laboratorios para aprender conceptos y procesos
Competencia para definir la situación y compromiso didáctico al estudiantado, y presentárselos como un espacio de autonomía activa para ellos



Competencia didáctica y de lenguaje
Adaptación del lenguaje científico al lenguaje del estudiante, sin abandonar la posibilidad de que el estudiante adopte el lenguaje apropiado
Uso de metáforas, ejemplos y otras estrategias pedagógicas
Competencia para motivar al estudiante a escribir reportes de sus actividades



Competencia en evaluación
Competencia para imaginar procesos de análisis y validadción del trabajo del estudiante, de sus hipótesis y conjeturas
Competencia para evaluar las actividades del estudiante en diferentes etapas del proceso, para ayudarlos en su aprendizaje y para prepararlos para su evaluación final
Competencia para ejecutar una evaluación final con criterios conocidos, en lo posible evitando el aprendizaje “de memoria” y que corresponda a la dquisición de las competencias específicas del tema



Me faltan palabras para terminar este escrito, así que recurro a mi memoria, adaptando libremente de una de mis obras musicales favoritas: “Camelot”

“una persona así

facilmente podría realizar

un milagro o dos,

¿pero donde en el mundo

hay una persona tan

perfecta y pura?

Me apena decirlo,

pero soy demasiado noble para mentir:

Cést moi,

It´s I,

Soy yo”





Bibliografía

Kozan Naumescu, Adrienne. “Science Teacher Competencies in a Knowledge Based Society” Acta Didactica Napocensia Vol 1, Number 1.Rumania, 2008.

TUNING (Tuning Education Structures in Europe) Project http://odur.let.rug.nl/TuningProject/index_phase2.htm


viernes, 15 de marzo de 2013

LA GRAN TENTACIÓN

LA GRAN TENTACIÓN


Andrés Manuel López Obrador

A mediados de su sexenio, ante los cuestionamientos por carecer de un proyecto energético, Felipe Calderón Hinojosa anunció la creación de una refinería. Días después su crítico principal dijo que dejaría de llamarse Andrés Manuel “si se construye una refinería en este sexenio”. Y no fue un vaticinio sino una certeza del autor de La gran tentación.

La gran tentación “Es un retrato acerca de la sobrexplotación, las atrocidades y los actos de corrupción cometidos por hombres sin escrúpulos. Es también un retrato de las grandes gestas del pueblo y de sus buenos gobernantes, sobre todo el general Lázaro Cárdenas, para preservar y utilizar el petróleo en beneficio de los mexicanos y convertirlo en sustento de la independencia económica del país” asienta el autor de la crónica.

Editado por Grijalbo en 2008, La gran tentación consta de tres partes. En la primera, Andrés Manuel López Obrador hace una breve reseña sobre el petróleo en México. Desde la época prehispánica hasta el siglo XX. El núcleo de la obra es la segunda parte. Describe la política económica en la época “del pillaje neoliberal”. Aquí, López Obrador habla del fracaso económico del gobierno de José López Portillo al abrir las puertas a los organismos extranjeros para influir y decidir sobre la política económica de México. Luego, registra el abandono del gobierno de Miguel de la Madrid a la inversión y al gasto social. Es decir, el inicio de las políticas entreguistas que “han llevado al remate de mil empresas públicas y al vandalismo con bienes nacionales que desgraciadamente aún no termina”. Y remata: “Todos los gobiernos neoliberales han mantenido le idea y han avanzado en el propósito de privatizar tanto la industria eléctrica como la industria petrolera”.

En la página 99 de La gran tentación, el político que perdió la presidencia por 0.56 puntos establece que a partir de 1983 los tecnócratas del gobierno dejaron de considerar como prioritario el sector energético. La política petrolera en particular ha sido manejada con perversidad, de manera irresponsable y con una sorprendente falta de visión y sentido común. Lo único que les ha importado-dice López Obrador- es vender petróleo crudo al extranjero, haciendo a un lado la explotación de nuevos yacimientos y, sobre todo, dejando en el abandono la refinación y la industria petroquímica.

En la tercera parte, el ex candidato presidencial establece la lucha de las diversas organizaciones en defensa del petróleo y de su futuro como recurso estratégico.” Todas las proyecciones indican que la demanda energética seguirá en aumento. Incluso se estima que para el año 2020 será 50% mayor que la actual. Es decir, aun cuando se continúa investigando sobre otras fuentes de energía, todavía por varias décadas el desarrollo de la economía mundial seguirá sustentándose en los hidrocarburos”

No cabe duda, La gran tentación es un libro obligado, pero asusta. Las gigantes petroleras están dispuestas a todo- dice Obrador- con tal de apropiarse del oro negro. A propósito, los expertos aconsejan al gobierno venezolano, ya sin Chávez, que todo trato con ellas es riesgoso. (Abel Ruiz López)

sábado, 9 de marzo de 2013

Hugo Chávez, el niño pobre de Sabaneta

Luis Hernández Navarro
Publicado: 06/03/2013 10:13
Hugo Chávez fue un personaje de carne y hueso sacado de la más fantasiosa novela de Gabriel García Márquez. Niño pobre de Sabaneta (capital del estado de Barinas) que juró no traicionar su infancia de escasez y precariedad, aprendió desde muy pronto a sembrar y vender golosinas. Hijo de maestros de primaria que creció con su abuela Rosa Inés y otros dos de sus hermanos, vivió en una casa de palma, con pared y piso de tierra, que se inundaba con la lluvia. Menor que soñaba con ser pintor y que traía en el alma la fantasía de jugar beisbol en las Grandes Ligas, se nutrió toda su vida de sus orígenes humildes.
De la mano de su abuela, a la que llamaba Mamá Rosa, aprendió a leer y escribir antes de entrar a primer grado. Al lado de ella supo de las injusticias de este mundo y conoció la estrechez económica y el dolor, pero también la solidaridad. De los labios de ella, extraordinaria narradora, recibió sus primeras lecciones de historia patria, mezclada con leyendas familiares.
El niño Hugo Chávez viajó por el mundo a través de las ilustraciones y las historias que leyó en cuatro tomos grandes y gruesos de la Enciclopedia Autodidacta Quillet, obsequio de su padre. En sexto grado fue escogido para dar un discurso al obispo González Ramírez, el primero en llegar a su pueblo. Desde entonces le encontró el gusto a hablar en público y a los demás el interés por escucharlo.
Su ídolo fue Isaías Látigo Chávez, pítcher en las Grandes Ligas. Nunca lo vio, pero lo imaginaba al escuchar los partidos en la radio. El día que su héroe murió en un accidente de aviación, al joven Hugo, de 14 años de edad, se le vino el mundo encima.
Para ser como el Látigo, el muchacho de monte entró al ejército. Gracias a sus cualidades de pelotero se le abrieron las puertas de la Academia Militar en 1971. Cuatro años después se graduó como subteniente y licenciado en ciencias y artes militares, con un diploma en contrainsurgencia, con una brújula que marcaba como su norte el rumbo del camino revolucionario.
Su toma de conciencia fue un proceso largo y complejo, en el que se combinaron lecturas, conocimiento de personajes claves y acontecimientos políticos en América Latina. En uno más de los episodios de realismo mágico que marcaron su vida, en 1975, en un operativo el subteniente Chávez encontró en la Marqueseña, Barinas, un Mercedes Benz negro escondido en el monte. Al abrir el maletero con un destornillador se topó con un arsenal subversivo compuesto por libros de Carlos Marx y Valdimir Ilich Lenin, que comenzó a leer.
En la forja de sus actitudes políticas influyó, decisivamente, su hermano mayor Adán, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). También su participación en un experimento educativo de las fuerzas armadas llamado Plan Andrés Bello, preocupado por brindar a los militares una formación humanista. De la misma manera, fue clave en su formación política el descubrimiento de Simón Bolívar y la voracidad intelectual de Chávez, que lo condujo a leer cuanto documento encontró sobre la biografía y el pensamiento del prócer. Más adelante sería definitiva en él la influencia de Fidel Castro, a quien trató como si fuera su padre.
El derrocamiento de Salvador Allende en 1973 le provocó un gran desprecio hacia los militares de la cuña de Augusto Pinochet, tan extendidos en América Latina. Por el contrario, el conocimiento de la obra del panameño Omar Torrijos y del peruano Juan Velasco Alvarado le mostró la existencia de otro tipo de fuerzas armadas de vocación nacionalista y popular, tan diferentes de los gorilas formadas en la Escuela de las Américas.
Rebelde ante el atropello, descubrió en servicio los abusos y la corrupción de sus mandos, y como pudo los enfrentó. “Yo vine a Palacio por primera vez –contaba Chávez– a buscar una caja de whisky para la fiesta de un oficial”. Para removerlos, en el aniversario de la muerte de Simón Bolívar en 1982, un pequeño grupo de oficiales del cuerpo castrense, entre los que se encontraba Chávez, hizo el juramento de Samán de Güere, en el que fundaron el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200).
Casi siete años más tarde se produjo un levantamiento espontáneo de los barrios pobres de Caracas en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Carlos Andrés Pérez. El caracazo fue sofocado a sangre y fuego. La rebelión popular dio un gran impulso al movimiento de los militares bolivarianos.
En 1992, Chávez y sus compañeros se levantaron en armas. La asonada fracasó y Chávez fue a prisión. Frente a los medios de comunicación asumió la responsabilidad. Su popularidad y ascendencia política a partir de entonces fueron en ascenso. Al salir libre su presencia política creció aceleradamente ante el colapso del sistema político tradicional. En las elecciones presidenciales de 1998 triunfó con votación de 56 por ciento. A partir de ese momento nadie lo pudo parar. Una y otra vez ganó casi todos los comicios y referendos en los que participó, al tiempo que sobrevivió milagrosamente a un golpe de Estado y un paro petrolero.
A lo largo de los casi 20 años que condujo el Estado venezolano, el teniente coronel refundó su país, lo descolonizó, hizo visibles a los invisibles, redistribuyó la renta petrolera, abatió el analfabetismo y la pobreza, elevó increíblemente los índices de sanidad, incrementó el salario mínimo e hizo crecer la economía. Al mismo tiempo, y en la pista internacional, fortaleció el polo de los países petroleros por sobre las grandes compañías privadas, descarriló el proyecto de un área de libre comercio para las Américas impulsado desde Washington, creó un proyecto alternativo de integración continental y sentó las bases para un socialismo acorde al nuevo siglo.
Hugo Chávez fue un formidable comunicador, un incansable contador de historias, un educador popular. Sus relatos, herencia de los cuentos que Mamá Rosa le obsequiaba en su infancia, mezclaban historia patria, lecturas teóricas, anécdotas personales, con frecuencia en tiempo presente. En todas ellas el sentido del humor estaba presente. “Si tu mujer te pide que te eches por la ventana –jugaba jocoso– es hora de que te mudes a la planta baja...”
Sus narraciones seguían el modelo clásico de las sonatas musicales, en el que dos temas contrastantes se desarrollan en tonalidades vecinas. En sus discursos echaba mano por igual de la poesía y el canto. “Yo canto muy mal –se justificaba–, pero, como dijo aquel llanero, Chávez canta mal, pero canta bonito”, para, a continuación, interpretar una canción ranchera o una balada.
Antimperialista, antineoliberal, comenzó a hacer el milagro de construir los cimientos de la utopía en un país que imaginariamente estaba más cerca de Miami que de La Habana. Llanero de pura cepa, fabulador incansable, Chávez soñó revivir el ideal socialista cuando muy pocos querían hablar de él. Y lo hizo, para no traicionar nunca su infancia de niño pobre de Sabaneta.