miércoles, 25 de enero de 2017

Desarrollan bioimpresora 3D para generar piel humana

Periódico La Jornada
Martes 24 de enero de 2017, p. 2
Madrid.
Científicos españoles desarrollaron en colaboración con la empresa de bioingeniería BioDan Group el primer prototipo de una bioimpresora en tres dimensiones (3D) para crear piel humana totalmente funcional, bien para ser trasplantada a pacientes o para investigar y probar productos cosméticos, químicos o farmacéuticos.
En el trabajo, publicado en la revista Biofabrication, han participado investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Cimemat) y el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
De hecho, su estudio ha sido el primero en demostrar que por medio de nuevas técnicas de impresión en tres dimensiones es posible producir piel humana y que ésta puede emplearse en cantidades, tiempos y precios perfectamente compatibles para usar en trasplantes o en investigación, según José Luis Jorcano, jefe de la Unidad Mixta Ciemat/UC3M de Ingeniería Biomédica.
Esta nueva piel es uno de los primeros órganos humanos vivos creados por bioimpresión que accede al mercado y copia la estructura natural de la piel, es decir, con una primera capa externa, la epidermis con su estrato córneo, que protege contra el medio ambiente exterior, junto a otra más profunda y gruesa, la dermis, que está integrada por fibroblastos que producen colágeno, la proteína que da elasticidad y resistencia mecánica a la piel.
No obstante, en la bioimpresión 3D la clave, según los expertos, son las biotintas, ya que en la tecnología de creación de piel en lugar de cartuchos con tintas de colores se utilizan jeringas con distintos componentes.
Para Juan Francisco Cañizo, investigador del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y de la Universidad Complutense de Madrid, saber cómo mezclar lo componentes biológicos, en qué condiciones manejarlos para que no se deterioren las células y cómo realizar la deposición adecuada es la parte crítica del sistema.
La deposición de estas biotintas, patentadas por el Ciemat y bajo licencia de la empresa BioDan Group, está controlada por ordenador y se realiza de manera ordenada en una placa para ir produciendo la piel.
Dos tipos de producción
El proceso de producción de estos tejidos se puede realizar de dos maneras: con piel alogénica, a partir de un stock de células a gran escala, para procesos industriales, o con piel autóloga, creada caso por caso a partir de células del mismo paciente, para usos terapéuticos como quemaduras graves.
Empleamos únicamente células y componentes humanos para producir una piel bioactiva que genere su propio colágeno humano, evitando el uso de colágeno animal, como hacen otros métodos, señalan los científicos. No sólo eso, porque actualmente ya están investigando cómo imprimir otros tejidos humanos.
Las ventajas de esta nueva tecnología son diversas, ya que permite generar la piel de manera automatizada y estandarizada, y abarata el proceso respecto de la producción manual, señala Alfredo Brisac, consejero delegado de BioDan Group, que se encargará de comercializar esta tecnología.
Actualmente el desarrollo de esta bioimpresora se encuentra en fase de aprobación por diferentes entidades reguladoras europeas para garantizar que la piel producida sea apta para su utilización en trasplantes a pacientes con quemaduras y otros problemas dérmicos.
Además, estos tejidos se pueden emplear para hacer pruebas de productos farmacéuticos, así como cosméticos y químicos de gran consumo, donde la regulación actual exige la experimentación sin animales.

Resignifican la cosmogonía huichol para acercarla a los jóvenes

Periódico La Jornada
Martes 24 de enero de 2017, p. 4
El primer venado que salió del mar fue hasta el desierto de Wirikuta, lugar de la luz, y se entregó a los cinco cazadores míticos transformados en peyote, cacto sagrado, justo al salir el sol por primera vez, relata la leyenda.
Ese es un fragmento de la cosmogonía del pueblo huichol, un mundo que nació de una jícara, tejido con los cabellos de la anciana más antigua, y cuya historia se puede apreciar en la exposición Caminos de luz: universos huicholes montada en el Museo Nacional de Antropología.
A un mes de la inauguración, hasta el pasado domingo, la muestra ha sido vista por 111 mil 299 personas, quienes se han deslumbrado con la pieza principal: una tabla rectangular, de 2.5 metros de ancho por 122 centímetros de alto, con dibujos en 20 tonalidades de estambre, creada hace más de 30 años por José Benítez Sánchez (1938-2009), artista y guía espiritual (mara’akame, en huichol).
La obra se titula La visión de ‘Tatutsi Xuweri Timaiweme y narra los mitos, deidades y símbolos de los wixaritari (huicholes), nietos del fuego, hijos del sol, la lluvia, la tierra y el mar, hermanos menores del venado y el peyote, herederos del que desposó a las cinco diosas del maíz, único sobreviviente de un devastador diluvio.
Búsqueda colectiva de visiones
Pilar Cuairán Chavarría, curadora de Caminos de luz, explica que la muestra se inscribe en Una pieza: una cultura, ciclo de largo aliento de exposiciones temporales organizadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que busca mostrar con una sola obra la grandeza del patrimonio y la cultura de México.
“Con los más modernos avances tecnológicos el INAH se hace contemporáneo de todos los universos del hombre para poner en valor piezas emblemáticas de las culturas mexicanas que son elementos esenciales de nuestro patrimonio arqueológico y etnográfico.
Ponemos así al alcance de los más jóvenes la posibilidad de resignificar la pieza como síntesis y portavoz de la cultura a la que pertenece, añade la especialista.
La exhibición se desarrolla sobre cinco ideas: el origen de la cultura wixárika, con una proyección de dibujos animados en una megapantalla que explica el pasado mitológico; el espacio, dedicado a la geografía sagrada; la comunidad, que revela cómo se entrelaza la vida cotidiana de los huicholes, población estimada en 48 mil habitantes; el ritual, donde se aprecia cómo el acontecer cobra sentido mediante un conjunto de ritos, y el destino, “noción que engloba el supramundo, la esfera que habitan sus deidades, donde se busca la iniciación chamánica y que está ‘encarnada’ en sus espacios reales, de ahí que el viaje a Wirikuta (ubicado en el Bajío, al pie de la sierra de Catorce y el cerro Paritekia) sea una búsqueda colectiva de visiones”.


Cuairán Chavarría dice que el título de la exposición, Caminos de luz, “nos recuerda que estamos ante una cultura cuyo eco y herencia resuenan en toda la geografía de México en la actualidad. Es una cultura que hermana a los estados de Nayarit, Jalisco, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, en un territorio a un tiempo mítico y vívido.
“Es una región que comparte un patrimonio único. La tabla wixárika de Benítez forma parte del acervo del Museo Nacional de Antropología y, por tanto, del patrimonio de los mexicanos.
La pieza es un vehículo que busca transmitir las ideas más representativas de esa cosmovisión, al tiempo que se brinda una propuesta de lectura siempre invitando al público a hacer la propia.
Ensoñación del amanecer
Por primera vez una exposición del INAH está totalmente diseñada para que pueda ser apreciada por personas invidentes, débiles visuales o sordas. Además de videos en lenguaje de señas, todas las cédulas cuentan con versión en braille y hay un catálogo en ese sistema de lectura.
La belleza y fuerza estilística de La visión de ‘Tatutsi Xuweri Timaiweme se reprodujo también en una tabla del mismo tamaño, especial para que sea tocada por el público, que da una idea de la textura que tiene la pieza original, la cual está cubierta por estambre adherido con cera.
La obra “es como una visión o ensoñación del amanecer. Al mismo tiempo, como en las fiestas y rituales huicholes, el mara’akame se comunica con las deidades a través de su canto; imagínala como un canto de iniciación hecho figuras de estambre”, se lee en una cédula.
En cuanto al contenido, añade, en la obra se pueden encontrar referencias de al menos 13 deidades, 10 de sus mitos cosmogónicos y nueve de sus símbolos más distintivos, sumando cientos de formas entre objetos, animales, plantas, elementos de paisaje y seres con rasgos humanos o de animal.
La curadora concluye que para fortuna nuestra, la cultura wixárika sigue viva en los más de 50 mil niños, jóvenes, mujeres y hombres de Nayarit, Jalisco, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí que la comparten.
Sus culturas material e inmaterial, así como su cosmovisión, son parte invaluable del patrimonio cultural del país, de ahí la trascendencia de Caminos de luz, la exposición más novedosa y de mayor calidad sobre esta cultura montada en las recientes décadas.
La muestra, que concluirá en abril, se puede visitar de martes a domingo de 9 a 19 horas. Acceso con el boleto de entrada al Museo Nacional de Antropología (Reforma y Gandhi, Chapultepec).

Foto

domingo, 15 de enero de 2017

MÉRIDA 475

Al ayuntamiento y el gobierno de Yucatán programaron, del 5 al 22 de enero de 2017, una serie de actividades culturales por los 475 años de la fundación de la ciudad de Mérida, mismas que se reseñan en los medios impresos y electrónicos. Todo dentro del marco de la designación otorgada por la OEA, Mérida, capital americana de la cultura.

Como preámbulo, en los primeros días de enero, la revista Identidad, envió a su reportero, a captar el paisaje urbano de Mérida. La catedral, los edificios públicos, restaurantes, casas coloniales, parques y, sobre todo, meridanas y meridanos en su laberinto tropical.

Abel Ruiz López

sábado, 14 de enero de 2017

Mérida 475

Fotos Abel Ruiz López