Abel Ruiz López
Danzas, artesanías, gastronomía,
música de armónica, tigrera, charrasca y tambores, y demás reminiscencias
africanas fueron presentadas en la edición 16 del Encuentro de los Pueblos
Afromexicanos, llevado a cabo los días 13 y 14 de noviembre de este año, en la
agencia municipal de El Azufre, municipio de San Pedro Tututepec, Oaxaca.
Llegados de diversos lugares del
país, los asistentes al encuentro saturaron el escenario y las calles aledañas.
Los azufrenos no podían creer tanto aprecio a su comunidad. “Gracias por venir”
dijo un hombre moreno desde la puerta de su casa. Rosa María Castro, nativa de
Charco Redondo y secretaria de la Organización México Negro, una asociación convocante, fue la encargada del ritual y la
bienvenida al encuentro y al pintoresco pueblo asentado en la desembocadura del
rio verde.
Luego de la caminata por las
calles de El Azufre, a unos kilómetros de Chacahua, se realizó el acto
protocolario, conducido por Sergio Peñaloza, presidente de México Negro A.C., en
el que estuvieron representantes de institutos culturales, educativos, así como
institutos políticos, presidentes y agentes municipales. Los invitados
especiales fueron el Embajador de Sudáfrica y el sacerdote Glyn Jemmott Nelsol ,
iniciador de la lucha de los afromexicanos , originario de Trinidad y Tobago
quien fuera párroco de El Ciruelo por más de 20 años.
A partir del medio día del
viernes 13 iniciaron las danzas. Los diablitos de El Azufre, Los apaches de
Huehuetán, Los diablos de Collantes, la danza de la tortuga de Llano Grande y
la danza del Toro de petate, del Cerro de la Esperanza. Por la noche un baile
popular. Al otro día las mesas de trabajo sobre diversos temas, donde
sobresalieron la discriminación y el racismo. Y nuevamente resurgió lo que el
padre Glyn había dicho en 2006 en una entrevista con la Jornada, que “sea
indígena, mestizo o blanco, encuentra dificultad para ubicar al negro en su
espacio y dimensión”. También se habló de la belleza de la tradición negra.
“ahora todos quieren ser negros” dijo un delegado, antes de iniciar la ronda
final de danzas. Llamó la atención la ausencia de la danza de Los vaqueros, de
La Estancia Grande, dirigida por los hermanos Corcuera.
El equipo de investigadores del Instituto Tecnológico
de Oaxaca, invitado por la licenciada Rosa María Castro, estuvo presidido por el maestro Marcos Pedro Ramírez López,
quien tiene a cargo las cátedras de Desarrollo Sustentable y Proyectos
Ecoturísticos.
Las imágenes siguientes
corresponden a la celebración referida.
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