martes, 10 de diciembre de 2013

Francisco Larios explora el concepto del límite mediante cuadros y dibujo digital
La muestra La paradoja del arquerotambién incluye un proyecto consistente en mil bocetos
Las rutas que transito me permiten construir una especie de enjambre, donde habito, dice
Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de diciembre de 2013, p. 8
Originario de Guaymas, Sonora, el artista Francisco Larios (1960) es de la idea de que los porteños tienen muy claro el concepto del límite.
Al respecto, afirma: “Desde muy pequeño sabía que si volteaba hacia tal lado, allí estaba la inmensidad del mar y no había personas más allá. De ir al mar se manifestaba de nuevo esta división cielo/mar al horizonte. Esta idea de explorar lo que hay más allá, no sólo en términos de navegación, sino también en el espacio, lo tengo a la hora de mi proceso creativo.
Me interesa mucho explorar todos estos territorios que ofrece el arte y no quedarme en un solo medio.
Radicado desde hace años en Monterrey, Larios exhibe por vez primera en la Galería Hilario Galguera con el título deLa paradoja del arquero, exposición que reúne pintura y dibujo digital, así como un proyecto de mil dibujos realizado gracias a una beca del Sistema Nacional de Creadores, que le fue otorgado de 2009-2012.
El trabajo pictórico de Larios, entonces, está hecho en torno al horizonte. De allí que la línea es la base de su obra. Navegante que constantemente corrige el rumbo, Larios no repara en cuestionarse a sí mismo porque,al someter mi trabajo a una serie de preguntas, también lo depuro. Cada vez veo más claras estas línea, territorios o rutas que me he trazado a lo largo de mi carrera, vuelvo a transitar sobre ellas y me han permitido construir dentro de mi trabajo una especie de enjambre en la que todos los elementos con los que he trabajado estén unidos, y construir con base en estas líneas, estos dibujos, esta estructura en la que habito, porque finalmente de alguna forma uno como artista es ese espacio donde habita también.
De allí que en la muestra el dibujo deriva en pintura o en “una narración fotográfica que tiene que ver con un espacio lineal. Allí intento narrar un espacio físico y de tiempo que sea totalmente lineal. No sé si sea posible explicar verbalmente esto, pero esta idea de que en un principio era este horizonte de navegación se convirtió en una línea, finalmente la navegación eso es, un transcurrir en un espacio, en determinado tiempo.
Foto
Etnómata, 2012, render tridimensional en papel algodón, trabajo del artista que es parte de la exposición montada en el recinto ubicado en la colonia San RafaelFoto cortesía de la galería
Por eso el título de la exposición, porque la paradoja del artista es de las que reta esta idea de la imposibilidad del movimiento que finalmente si uno, el espectador, somete al tiempo, a la fracción más pequeña que sea posible medir, un arquero arrojando la flecha y ésta en movimiento no es más que una pequeña fracción del tiempo. Entonces, nos habla de la imposibilidad del movimiento y si lo vemos desde otro punto de vista, la imposibilidad del tiempo, de que finalmente todo es movimiento o todo es tiempo, pero no ambos a la vez.
El trabajo de Larios no trata ni de abstracción ni de figuración. “A lo largo de mi quehacer de casi 30 años –explica– de alguna forma ya puedo ubicarme en estas coordenadas y observar esta idea del tiempo y lo lineal del espacio a través de diferentes ángulos”.
Aunque le encanta la pintura y el proceso pictórico, considera que el dibujo es un acto “más intelectual, porque mi idea –en el caso de los mil dibujos– tiene que ver más con definir y no definir un contorno, un límite. Es simplemente la línea que no proceda de ningún lugar ni vaya a ningún sitio”.
La paradoja del arquero, exposición de Francisco Larios, concluirá el 13 de diciembre en la Galería Hilario Galguera, (calle Francisco Pimentel 3, colonia San Rafael)

Francisco Larios explora el concepto del límite mediante cuadros y dibujo digital
La muestra La paradoja del arquerotambién incluye un proyecto consistente en mil bocetos
Las rutas que transito me permiten construir una especie de enjambre, donde habito, dice
Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de diciembre de 2013, p. 8
Originario de Guaymas, Sonora, el artista Francisco Larios (1960) es de la idea de que los porteños tienen muy claro el concepto del límite.
Al respecto, afirma: “Desde muy pequeño sabía que si volteaba hacia tal lado, allí estaba la inmensidad del mar y no había personas más allá. De ir al mar se manifestaba de nuevo esta división cielo/mar al horizonte. Esta idea de explorar lo que hay más allá, no sólo en términos de navegación, sino también en el espacio, lo tengo a la hora de mi proceso creativo.
Me interesa mucho explorar todos estos territorios que ofrece el arte y no quedarme en un solo medio.
Radicado desde hace años en Monterrey, Larios exhibe por vez primera en la Galería Hilario Galguera con el título deLa paradoja del arquero, exposición que reúne pintura y dibujo digital, así como un proyecto de mil dibujos realizado gracias a una beca del Sistema Nacional de Creadores, que le fue otorgado de 2009-2012.
El trabajo pictórico de Larios, entonces, está hecho en torno al horizonte. De allí que la línea es la base de su obra. Navegante que constantemente corrige el rumbo, Larios no repara en cuestionarse a sí mismo porque,al someter mi trabajo a una serie de preguntas, también lo depuro. Cada vez veo más claras estas línea, territorios o rutas que me he trazado a lo largo de mi carrera, vuelvo a transitar sobre ellas y me han permitido construir dentro de mi trabajo una especie de enjambre en la que todos los elementos con los que he trabajado estén unidos, y construir con base en estas líneas, estos dibujos, esta estructura en la que habito, porque finalmente de alguna forma uno como artista es ese espacio donde habita también.
De allí que en la muestra el dibujo deriva en pintura o en “una narración fotográfica que tiene que ver con un espacio lineal. Allí intento narrar un espacio físico y de tiempo que sea totalmente lineal. No sé si sea posible explicar verbalmente esto, pero esta idea de que en un principio era este horizonte de navegación se convirtió en una línea, finalmente la navegación eso es, un transcurrir en un espacio, en determinado tiempo.
Foto
Etnómata, 2012, render tridimensional en papel algodón, trabajo del artista que es parte de la exposición montada en el recinto ubicado en la colonia San RafaelFoto cortesía de la galería
Por eso el título de la exposición, porque la paradoja del artista es de las que reta esta idea de la imposibilidad del movimiento que finalmente si uno, el espectador, somete al tiempo, a la fracción más pequeña que sea posible medir, un arquero arrojando la flecha y ésta en movimiento no es más que una pequeña fracción del tiempo. Entonces, nos habla de la imposibilidad del movimiento y si lo vemos desde otro punto de vista, la imposibilidad del tiempo, de que finalmente todo es movimiento o todo es tiempo, pero no ambos a la vez.
El trabajo de Larios no trata ni de abstracción ni de figuración. “A lo largo de mi quehacer de casi 30 años –explica– de alguna forma ya puedo ubicarme en estas coordenadas y observar esta idea del tiempo y lo lineal del espacio a través de diferentes ángulos”.
Aunque le encanta la pintura y el proceso pictórico, considera que el dibujo es un acto “más intelectual, porque mi idea –en el caso de los mil dibujos– tiene que ver más con definir y no definir un contorno, un límite. Es simplemente la línea que no proceda de ningún lugar ni vaya a ningún sitio”.
La paradoja del arquero, exposición de Francisco Larios, concluirá el 13 de diciembre en la Galería Hilario Galguera, (calle Francisco Pimentel 3, colonia San Rafael)

Francisco Larios explora el concepto del límite mediante cuadros y dibujo digital
La muestra La paradoja del arquerotambién incluye un proyecto consistente en mil bocetos
Las rutas que transito me permiten construir una especie de enjambre, donde habito, dice
Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de diciembre de 2013, p. 8
Originario de Guaymas, Sonora, el artista Francisco Larios (1960) es de la idea de que los porteños tienen muy claro el concepto del límite.
Al respecto, afirma: “Desde muy pequeño sabía que si volteaba hacia tal lado, allí estaba la inmensidad del mar y no había personas más allá. De ir al mar se manifestaba de nuevo esta división cielo/mar al horizonte. Esta idea de explorar lo que hay más allá, no sólo en términos de navegación, sino también en el espacio, lo tengo a la hora de mi proceso creativo.
Me interesa mucho explorar todos estos territorios que ofrece el arte y no quedarme en un solo medio.
Radicado desde hace años en Monterrey, Larios exhibe por vez primera en la Galería Hilario Galguera con el título deLa paradoja del arquero, exposición que reúne pintura y dibujo digital, así como un proyecto de mil dibujos realizado gracias a una beca del Sistema Nacional de Creadores, que le fue otorgado de 2009-2012.
El trabajo pictórico de Larios, entonces, está hecho en torno al horizonte. De allí que la línea es la base de su obra. Navegante que constantemente corrige el rumbo, Larios no repara en cuestionarse a sí mismo porque,al someter mi trabajo a una serie de preguntas, también lo depuro. Cada vez veo más claras estas línea, territorios o rutas que me he trazado a lo largo de mi carrera, vuelvo a transitar sobre ellas y me han permitido construir dentro de mi trabajo una especie de enjambre en la que todos los elementos con los que he trabajado estén unidos, y construir con base en estas líneas, estos dibujos, esta estructura en la que habito, porque finalmente de alguna forma uno como artista es ese espacio donde habita también.
De allí que en la muestra el dibujo deriva en pintura o en “una narración fotográfica que tiene que ver con un espacio lineal. Allí intento narrar un espacio físico y de tiempo que sea totalmente lineal. No sé si sea posible explicar verbalmente esto, pero esta idea de que en un principio era este horizonte de navegación se convirtió en una línea, finalmente la navegación eso es, un transcurrir en un espacio, en determinado tiempo.
Foto
Etnómata, 2012, render tridimensional en papel algodón, trabajo del artista que es parte de la exposición montada en el recinto ubicado en la colonia San RafaelFoto cortesía de la galería
Por eso el título de la exposición, porque la paradoja del artista es de las que reta esta idea de la imposibilidad del movimiento que finalmente si uno, el espectador, somete al tiempo, a la fracción más pequeña que sea posible medir, un arquero arrojando la flecha y ésta en movimiento no es más que una pequeña fracción del tiempo. Entonces, nos habla de la imposibilidad del movimiento y si lo vemos desde otro punto de vista, la imposibilidad del tiempo, de que finalmente todo es movimiento o todo es tiempo, pero no ambos a la vez.
El trabajo de Larios no trata ni de abstracción ni de figuración. “A lo largo de mi quehacer de casi 30 años –explica– de alguna forma ya puedo ubicarme en estas coordenadas y observar esta idea del tiempo y lo lineal del espacio a través de diferentes ángulos”.
Aunque le encanta la pintura y el proceso pictórico, considera que el dibujo es un acto “más intelectual, porque mi idea –en el caso de los mil dibujos– tiene que ver más con definir y no definir un contorno, un límite. Es simplemente la línea que no proceda de ningún lugar ni vaya a ningún sitio”.
La paradoja del arquero, exposición de Francisco Larios, concluirá el 13 de diciembre en la Galería Hilario Galguera, (calle Francisco Pimentel 3, colonia San Rafael)

Francisco Larios explora el concepto del límite mediante cuadros y dibujo digital
La muestra La paradoja del arquerotambién incluye un proyecto consistente en mil bocetos
Las rutas que transito me permiten construir una especie de enjambre, donde habito, dice
Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de diciembre de 2013, p. 8
Originario de Guaymas, Sonora, el artista Francisco Larios (1960) es de la idea de que los porteños tienen muy claro el concepto del límite.
Al respecto, afirma: “Desde muy pequeño sabía que si volteaba hacia tal lado, allí estaba la inmensidad del mar y no había personas más allá. De ir al mar se manifestaba de nuevo esta división cielo/mar al horizonte. Esta idea de explorar lo que hay más allá, no sólo en términos de navegación, sino también en el espacio, lo tengo a la hora de mi proceso creativo.
Me interesa mucho explorar todos estos territorios que ofrece el arte y no quedarme en un solo medio.
Radicado desde hace años en Monterrey, Larios exhibe por vez primera en la Galería Hilario Galguera con el título deLa paradoja del arquero, exposición que reúne pintura y dibujo digital, así como un proyecto de mil dibujos realizado gracias a una beca del Sistema Nacional de Creadores, que le fue otorgado de 2009-2012.
El trabajo pictórico de Larios, entonces, está hecho en torno al horizonte. De allí que la línea es la base de su obra. Navegante que constantemente corrige el rumbo, Larios no repara en cuestionarse a sí mismo porque,al someter mi trabajo a una serie de preguntas, también lo depuro. Cada vez veo más claras estas línea, territorios o rutas que me he trazado a lo largo de mi carrera, vuelvo a transitar sobre ellas y me han permitido construir dentro de mi trabajo una especie de enjambre en la que todos los elementos con los que he trabajado estén unidos, y construir con base en estas líneas, estos dibujos, esta estructura en la que habito, porque finalmente de alguna forma uno como artista es ese espacio donde habita también.
De allí que en la muestra el dibujo deriva en pintura o en “una narración fotográfica que tiene que ver con un espacio lineal. Allí intento narrar un espacio físico y de tiempo que sea totalmente lineal. No sé si sea posible explicar verbalmente esto, pero esta idea de que en un principio era este horizonte de navegación se convirtió en una línea, finalmente la navegación eso es, un transcurrir en un espacio, en determinado tiempo.
Foto
Etnómata, 2012, render tridimensional en papel algodón, trabajo del artista que es parte de la exposición montada en el recinto ubicado en la colonia San RafaelFoto cortesía de la galería
Por eso el título de la exposición, porque la paradoja del artista es de las que reta esta idea de la imposibilidad del movimiento que finalmente si uno, el espectador, somete al tiempo, a la fracción más pequeña que sea posible medir, un arquero arrojando la flecha y ésta en movimiento no es más que una pequeña fracción del tiempo. Entonces, nos habla de la imposibilidad del movimiento y si lo vemos desde otro punto de vista, la imposibilidad del tiempo, de que finalmente todo es movimiento o todo es tiempo, pero no ambos a la vez.
El trabajo de Larios no trata ni de abstracción ni de figuración. “A lo largo de mi quehacer de casi 30 años –explica– de alguna forma ya puedo ubicarme en estas coordenadas y observar esta idea del tiempo y lo lineal del espacio a través de diferentes ángulos”.
Aunque le encanta la pintura y el proceso pictórico, considera que el dibujo es un acto “más intelectual, porque mi idea –en el caso de los mil dibujos– tiene que ver más con definir y no definir un contorno, un límite. Es simplemente la línea que no proceda de ningún lugar ni vaya a ningún sitio”.
La paradoja del arquero, exposición de Francisco Larios, concluirá el 13 de diciembre en la Galería Hilario Galguera, (calle Francisco Pimentel 3, colonia San Rafael)

domingo, 8 de diciembre de 2013

El sistema educativo ya no sirve: Javier Sicilia
Foro aborda el tema en la FIL Guadalajara
Foto
Protestas contra la presencia de Israel como invitado especial en la FIL GuadalajaraFoto Arturo Campos Cedillo
Mauricio Ferrer
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 8 de diciembre de 2013, p. 14
Guadalajara, Jal., 7 de diciembre
Hay que mandar al carajo el sistema educativo y volver a pensar qué es el conocimiento. Esto ya no sirve, ya no funciona. Producimos tontos: ahora cualquier idiota es doctor; para prueba, el doctor Zedillo, que hizo pedazos el país en diciembre de 1994, expresó el poeta Javier Sicilia en torno a la reforma educativa, tema de discusión del décimo encuentro de humanistas de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Sicilia dijo que hay que poner en crisis cualquier reforma educativa y recuperar el aprendizaje, dejar de lado la idea de que la educación es una vía para ganar dinero, sino que es para el goce de aprender.
El concepto de educación ha sido modificado al paso del tiempo. La educación, describió, venía de la madre, pero al surgir la Iglesia, ésta tomó el papel materno y el control educativo en las sociedades.
“El mundo laico no hizo más que retomar una forma muy degradada de la Iglesia. El Estado moderno en crisis es una copia chafona de la Iglesia. No tenemos Papa pero tenemos Presidente, no hay consejo cardenalicio pero hay senadores, no tenemos obispos pero hay diputados, no hay inquisición pero está el Poder Judicial”, expresó.
Al igual que la condena al infierno impulsada por la Iglesia, en la era moderna existe la idea de que fuera de la universidad te quedas pendejo, según Sicilia.
La escuela ya no funciona. Nos olvidamos que las instituciones son construcciones históricas que se desmoronan como lo fue con el imperio romano, con el mundo feudal, con la Unión Soviética, con los estados absolutistas. Estamos asistiendo a la destrucción y a la crisis de las instituciones, entre ellas, la educativa, expresó el poeta.
Y añadió: La SEP dice que tiene la propiedad del saber y dice que si te quedas pendejo es culpa tuya, porque además la educación es gratuita, con lo que va matando el goce connatural del ser humano de saber, de fascinarse, de hablar con otro, de aprender. Nos vuelven inútiles.
El sistema es un desastre
El antropólogo Andrés Fábregas Puig dijo: No necesitamos una reforma educativa, sino olvidarnos del desastre de la educación en México, olvidarnos y empezar de nuevo. Es imposible revivir la educación básica. El sistema educativo mexicano, en su parte básica, es un auténtico desastre. No es posible que no sepamos ni siquiera escribir el idioma en que hablamos, expresó.
El especialista partió de dos elementos para explicar el desastre educativo. El primero fue la desigualdad. El número de pobres creció de 48.8 millones en 2008 a 52 millones en 2010; a eso hay que sumarle, dijo, que 11 personas concentran la riqueza del país.
Otro factor es de índole política. Ahora el Estado quiere volver a controlar al sindicato, se le salió de las manos ese Frankenstein, que adquirió gran poder. Eso debería decirse en los considerandos de la reforma, dijo Fábregas.
El antropólogo añadió a tales factores uno más: el de la diversidad cultural. “La educación en México no se planteó para un país de una variedad cultural. Hay 20 millones de indígenas que son ‘el estorbo’ y los han querido hacer mexicanos. Tratar de hacer una aculturación de esta masa es imposible”, expresó.
Luis Porter, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, explicó que la educación en el país no debe partir de características macro, sino micro, que muestran las aportaciones que en distintos puntos de la nación se hacen desde las aulas a todo el sistema educativo.
Gana huichol el premio nacional de jóvenes creadores de arte popular
Diseñó una silla ceremonial para chamanes elaborada con bambú; será expuesta para su venta
Susana González G.
 
Periódico La Jornada
Domingo 8 de diciembre de 2013, p. 25
Con una silla ceremonial, destinada para los chamanes, y elaborada con varas de bambú unidas con excremento de burro y caballo, un joven huichol de 21 años ganó el primer lugar en la categoría de diseño tradicional del Premio Nacional de Jóvenes Creadores de Arte Popular Mexicano, que se realiza por primera vez por el Instituto Nacional de Economía Social (Inaes) y el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart).
Originario de Santa Catarina, una ranchería de menos de 50 indígenas huicholes al norte de Jalisco e hijo de padres campesinos que viven del autoconsumo, Casiano Carrillo de la Cruz apenas pudo cursar la primaria, que le quedaba a cuatro horas a pie desde su casa. No caminaba diario porque había un albergue en la escuela para quedarnos. De regreso hacíamos menos tiempo porque es de bajada pero de ida, ¡ay Dios!, ¡qué pesado!, exclama.
Cuarto de cinco hermanos, ya no siguió estudiando y se dedicó a ayudar a sus padres a sembrar maíz y otros granos, criar algunos animales y hacer artesanías o antojitos como camote o churritos que vende en fechas especiales.
Con los 75 mil pesos que le dieron de premio, Casiano quiere invertir en una tiendecilla por ahí, pero no para vender refrescos y papas, sino nuestras artesanías, de algo que valga la pena, como la pequeña y ligera silla que elaboró para los chamanes a los que su pueblo siguen cada año en el peregrinar hacia la tierra sagrada de Wirikuta, en San Luis Potosí, tan ambicionada y disputada por compañías mineras.
Cada año vamos allá a dejar ofrendas a nuestros dioses, esa es nuestra tradición. Vamos en Semana Santa o en el mes que se dan los elotes, comenta el joven que ha participado en el movimiento que defiende la tierra sagrada contra la invasión de las mineras.
A diferencia de muchos jóvenes de su comunidad, Casiano todavía es soltero y no tiene hijos. Vive con sus padres y la mayorís de sus hermanos en una choza de zacate y piso de tierra. La comunidad más grande cercana a su pueblo es Huejuquilla El Alto, a cuatro horas de distancia en autobús y para llegar a la capital del estado, es decir Guadalajara, dice que puede tardar hasta 12 horas.
–¿Viven de lo que producen en el campo?
–Hey y de algunas cositas que vendo. Yo desde los 15 años empecé a hacer artesanías, se lo aprendí a mis abuelos, pero es la primera vez que hago una silla especialmente para un chamán, para que la use en nuestros rituales o fiestas. No es para que la use cualquiera porque si no sería un abuso. Es una silla original, completamente hecha a mano y sin ningún material artificial, no tiene nada de plástico, casi no invertí nada porque todo es natural. Me tardé unos 25 días y la hice con bambú que agarré de las barrancas y arroyos y lo junté con estiércol de caballo o burro que mezclado con tierra se hace una mezcla pegajosa que cuando se seca se hace dura.
No obstante, Casiano tendrá que hacer otra silla porque la que presentó para el concurso se quedará en exhibición y eventual venta en la tienda de Fonart de Avenida Juárez 89, en el centro de la Ciudad de México, del 11 al 20 de diciembre, junto con las artesanías de los otros 51 jóvenes premiados en las 12 categorías en las que se dividió el Premio Nacional de Jóvenes Creadores de Arte Popular Mexicano.
Casiano se enteró del concurso por uno de sus hermanos mayores que estudian en Zacatecas.
Al premio, le tengo que descontar lo que me he gastado en venir a hacer trámites a la ciudad de México, dice el joven.

miércoles, 4 de diciembre de 2013